Autoestima y asertividad en las mujeres

Laura Parra

febrero 3, 2026
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Autoestima y asertividad, claves para una vida más auténtica

Hablar de autoestima y asertividad en las mujeres es hablar de libertad, de límites y de recuperar la propia voz. Desde una psicología feminista y con perspectiva de género, entendemos que el bienestar emocional no depende solo de lo individual, sino también del contexto social en el que vivimos y nos construimos.
En este artículo quiero invitarte a reflexionar sobre cómo podemos fortalecer nuestra autoestima y desarrollar una comunicación más asertiva para vivir relaciones más sanas y coherentes con nosotras mismas.

  1. Autoestima es mucho más que quererse.
  2. Autoestima con perspectiva de género: desmontemos exigencias.
  3. Asertividad: aprender a decir lo que necesitamos
  4. Autoestima y asertividad en los vínculos
  5. Psicoterapia feminista: vuelve a tí
asertividad femenina

1.Autoestima es mucho más que quererse

Cuando hablamos de autoestima femenina, no nos referimos solo a “pensar bonito” sobre una misma. La autoestima tiene que ver con cómo nos valoramos, cómo nos tratamos y qué lugar nos damos en nuestra propia vida.

Muchas mujeres llegan a terapia sintiendo que “no son suficientes”, que siempre podrían hacerlo mejor o que poner sus necesidades primero es egoísta. Y esto no aparece de la nada. Vivimos en una sociedad que nos enseña a cuidar, a complacer y a adaptarnos, incluso a costa de nuestro propio bienestar emocional.

Por eso, desde la psicología para la mujer, entendemos que trabajar la autoestima también implica mirar el contexto, los mandatos de género y las experiencias que nos han marcado.

2. Autoestima con perspectiva de género: desmontemos exigencias

Cuando hablamos de autoestima desde una mirada feminista buscamos que puedas vivir con mayor coherencia contigo misma. Se trata de cuestionar exigencias imposibles: ser fuertes pero no demasiado, seguras pero agradables, independientes pero disponibles. ¿Te suena?

Trabajar la autoestima desde esta mirada implica:

  • Dejar de tratarnos con tanta dureza
  • Entender que muchas inseguridades son aprendidas
  • Validar nuestras emociones y deseos
  • Empezar a escucharnos más

No es un camino rápido ni perfecto, pero sí profundamente reparador. Porque cuando dejamos de pelearnos con quienes somos, algo se acomoda por dentro. Eres tal y como te descubres y eso está bien. 

3. Asertividad: aprender a decir lo que necesitamos

La asertividad es una de las herramientas más importantes para la salud mental de las mujeres. Ser asertiva es poder decir lo que sentimos, pensamos y necesitamos sin sentir culpa, miedo o vergüenza.

A muchas nos enseñaron que poner límites es ser malas, conflictivas o exageradas. Por eso no es raro que aparezcan frases como:

  • “Me cuesta decir que no”
  • “Prefiero callarme para no generar problemas”
  • “Siempre termino cediendo”

La buena noticia es que la asertividad se aprende y se entrena. No se trata de imponer, sino de expresarnos con respeto, empezando por el respeto hacia nosotras mismas. Asertividad es también sentir el aplomo, la conquista del lugar que ocupas en el mundo y del que puedes disfrutar y aprender. 

4. Autoestima y asertividad en los vínculos

Autoestima y asertividad van de la mano. Cuando confías más en ti, te resulta más fácil poner límites. Y cuando puedes expresarte con claridad, tu autoestima se fortalece. Como puedes ver son un bucle que se retroalimenta. 

Cuando en terapia trabajamos y alimentamos este bucle, generamos un impacto directamente en:

  • Relaciones de pareja
  • Vínculos familiares
  • Amistades
  • Ámbito laboral

Desde una psicología con enfoque de género, no buscamos que aguantes más, que sostengas más o que generes más herramientas de gestión (la mayoría de mis pacientes ya saben gestionar y viven en multi-tarea constantemente)  sino que puedas elegir mejor. Que cultives y eches raíces en aquellos vínculos donde no tengas que achicarte para pertenecer, donde la relación sea horizontal y no de carga mental. 

5. Psicoterapia feminista: vuelve a tí

La terapia psicológica para mujeres con perspectiva de género ofrece un espacio seguro donde revisar estas experiencias, comprender el malestar y construir nuevas formas de relacionarte contigo y con los demás.

Trabajar la autoestima y la asertividad en terapia no es “cambiar quién eres”, sino volver a ti, con más herramientas, más conciencia y menos culpa.

Cuidar tu salud mental no es solo un acto de autocuidado, también de resistencia.